El Motor que no puede detenerse

El Contador que cuida de Sí mismo , es el mejor contador

Son las 10 de la noche. La taza de café ya está fría sobre el escritorio, rodeada de papeles, estados financieros y post-its con recordatorios que parecen multiplicarse. Mañana tienes tres reuniones con clientes para revisar los números del año, y en tu mente ya están dando vueltas los ajustes que necesitas hacer para los pre balances. "Solo un poco más", te dices. "Solo termino esto y ya".

¿Te suena familiar?

Estamos en ese punto del año donde el cansancio ya no es solo una molestia pasajera. Es ese peso constante en los hombros, esa neblina mental que hace que hasta las tareas más simples requieran el doble de esfuerzo. Octubre no perdona. Es el preludio del cierre del año, y para nosotros los contadores, es como si estuviéramos corriendo una maratón mientras planificamos la siguiente.

Pero aquí está la verdad incómoda: somos el motor que hace funcionar todo esto, y sin embargo, somos los primeros en olvidarnos de hacer mantenimiento.

El Que Cuida a Todos... ¿Quién lo Cuida?

Pensamos en las declaraciones de nuestros clientes, en sus estrategias tributarias, en cómo optimizar sus resultados. Nos sacrificamos por entregar los informes a tiempo, por estar actualizados con cada cambio normativo, por responder ese WhatsApp urgente un domingo por la tarde.

Pero... ¿cuándo fue la última vez que te preguntaste cómo estás TÚ?

No me refiero a un "bien, gracias" automático. Me refiero a sentarte cinco minutos y hacer una evaluación honesta: ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Cuántas noches esta semana dormiste bien? ¿Cuándo fue la última comida que disfrutaste sin estar revisando el celular? ¿Tu mente está clara o funciona en piloto automático?

La ironía es cruel: dedicamos nuestra vida profesional a ordenar números, a crear sistemas, a mantener el control de los activos de otros... y descuidamos el activo más valioso que tenemos: nosotros mismos.

No Es Momento de Flaquear... Pero Tampoco de Quebrarnos

Sí, lo sé. Estás pensando: "No puedo parar ahora. Justamente ahora es cuando más me necesitan". Y tienes razón. Este no es el momento de abandonar el barco. Los pre balances no se hacen solos, las reuniones están agendadas, y diciembre se acerca con su lista interminable de pendientes.

Pero aquí está el punto clave: no parar no significa no cuidarse.

De hecho, es justamente lo contrario. Si queremos llegar enteros a diciembre, si queremos cerrar el año con la energía y claridad mental que nuestros clientes merecen, necesitamos empezar a tratarnos como lo que somos: profesionales de alto rendimiento que requieren mantenimiento constante.

Un auto de carreras no gana solo porque tiene un buen motor. Gana porque tiene un equipo que cuida cada detalle: el combustible correcto, el mantenimiento preciso, los momentos estratégicos para hacer pit stop.

Tú también necesitas tu pit stop.

Pequeños Cambios, Grandes Resultados

No necesitas una revolución. Necesitas evolución. Necesitas pequeños ajustes que, sumados, marquen la diferencia entre terminar el año exhausto o terminar el año fuerte.

Aquí van algunas herramientas prácticas para navegar estos meses:

1. La Regla del 90/10 Dedica el 90% de tu energía a trabajar con intensidad, pero protege ese 10% para ti. Pueden ser 15 minutos de caminata, una comida sin pantallas, o simplemente respirar conscientemente entre reunión y reunión. Ese 10% no es negociable.

2. Bloques de Tiempo Sagrados Así como agendas reuniones con clientes, agenda reuniones contigo mismo. Una hora para estudiar sin interrupciones. 30 minutos para ejercicio. 20 minutos para leer. Si está en tu calendario, existe. Si no está, desaparece entre urgencias. Hay técnicas que te puedo compartir más adelante si gustas.

3. El Poder del Sueño No es romantizar el agotamiento. Dormir 5 horas no te hace más productivo; te hace más lento. Tu cerebro necesita descanso para procesar información, consolidar aprendizajes y tomar decisiones claras. Prioriza tus horas de sueño como priorizas una fecha de declaración.

4. Alimenta el Motor Correctamente Ese café con galletas no es almuerzo. Según estudios nuestro cerebro consume el 20% de la energía de nuestro cuerpo. Demosle combustible de calidad. Planifiquemos tus comidas como planificas tus reuniones. Yo estoy en un desafió personal de dejar el Gluten, espero lograrlo.

5. Movimiento = Claridad Mental No necesitas ir al gimnasio dos horas. De hecho yo me suscribo a un Gym y al poco tiempo me desuscribo, sin embargo igual necesitamos movernos, estirarse, caminar. El movimiento oxigena el cerebro y reduce el cortisol. 10 minutos caminando pueden resolver lo que 2 horas frente a la pantalla no pudieron. Por ello yo dejo el auto bien lejos y voy a buscar caminando a mis hijas a su colegio, eso igual suma.

Un Aliado Poderoso: Hábitos Atómicos

Mientras pensaba en cómo transmitirte esto sin que sonara a un sermón más, recordé que hace poco comencé a leer un libro que tenía en mi lista de libros y en mi librero, esperando el momento: "Hábitos Atómicos" de James Clear.

La premisa es simple pero poderosa: no necesitas cambios masivos. Necesitas mejoras del 1% cada día. Son esos pequeños ajustes, esas micro-decisiones que parecen insignificantes, las que compuestas en el tiempo generan resultados extraordinarios.

Clear explica que no nos elevamos al nivel de nuestras metas; caemos al nivel de nuestros sistemas. Y eso me golpeó fuerte. Como contadores, vivimos de sistemas, de procesos, de controles... pero ¿cuántos de nosotros tenemos un sistema para cuidar nuestra energía?

El libro te enseña a diseñar esos sistemas. A hacer que los buenos hábitos sean inevitables y los malos hábitos imposibles. A construir una identidad basada en quién quieres ser, no solo en qué quieres lograr.

Y aquí viene mi propuesta: estoy comenzando a leerlo, y pensé... ¿por qué no nos acompañamos en esta lectura?

A través de nuestro grupo de WhatsApp de Impulsa Contadores, podríamos crear un espacio para compartir ideas, compartir fotos, reflexiones, aprendizajes y apoyarnos mutuamente en la implementación de estos pequeños cambios que tanto necesitamos.

No se trata de agregar una tarea más a tu lista. Se trata de invertir en ti, de tener un espacio de profesionales que entienden exactamente lo que estás viviendo, y de crecer juntos.

Una Pausa Necesaria en Medio del Ruido

Sé que normalmente te hablo de IA, de nuevas herramientas, de tecnología que está transformando nuestra profesión. Y créeme, siempre hay algo nuevo ocurriendo en ese mundo. De hecho, en noviembre vamos a profundizar en cómo la IA puede ser tu gran aliado durante el cierre del año con nuestro curso especializado para contadores.

Pero esta vez quise hacer una pausa.

Porque antes de hablar de herramientas externas, necesitaba hablar de la herramienta más importante: Nosotros mismos.

De nada sirve tener acceso a la mejor tecnología si el operador está agotado. De nada sirve conocer los últimos prompts de ChatGPT si tu mente está en niebla. De nada sirve automatizar procesos si tu cuerpo te está pidiendo a gritos un descanso.

El Contador que Cuida de Sí Mismo es el Mejor Contador

Déjame decirte algo que quizás nadie te ha dicho últimamente: está bien que te cuides. No es egoísmo, No es debilidad, No es falta de compromiso, “Es responsabilidad profesional.

Porque un contador agotado comete errores. Un contador exhausto pierde oportunidades de aprendizaje. Un contador quemado no puede dar lo mejor de sí a sus clientes ni a su familia.

Pero un contador que se cuida, que protege su energía, que construye sistemas para mantenerse fuerte física y mentalmente... ese contador no solo sobrevive a octubre, noviembre y diciembre.

Ese contador prospera!!.

Así que te invito a hacer algo diferente estos últimos meses del año. Sí, vamos a preparar esos pre balances. Sí, vamos a estudiar las nuevas normativas. Sí, vamos a estar para nuestros clientes.

Pero también vamos a estar para nosotros!!.

Vamos a hacer esos pequeños cambios. Vamos a implementar esos hábitos atómicos. Y vamos a llegar al 31 de diciembre no solo con el trabajo terminado, sino con la energía renovada para comenzar el próximo año.

En noviembre hablaremos de cómo la IA puede ayudarte en el cierre del año. Pero primero, asegurémonos de que TÚ estés en las mejores condiciones para aprovecharla.

¿Te unes a la lectura de "Hábitos Atómicos"? Escríbeme al grupo de WhatsApp de Impulsa Contadores. Compartamos este viaje. Porque si algo he aprendido es que los contadores somos más fuertes cuando nos apoyamos mutuamente.

El motor eres tú. Y es hora de que empieces a cuidarlo.

Con energía renovada,

Feliciano Filgueira Caro

Impulsa Contadores

P.D.: Recuerda, no se trata de ser perfecto. Se trata de ser 1% mejor cada día. Y eso, con el tiempo, lo cambia todo.